Casa FACCI, una Gran Casa para una Gran Causa.

En Octubre, 2010 iniciamos la construcción de Casa Facci, uno de los programas de apoyo más importante dentro de la lucha contra el Cáncer Infantil.

Casa FACCI ayudará a los niños con cáncer del interior del país a poder venir a recibir sus tratamientos de quimioterapia hospedándose gratuitamente en un lugar digno, donde estarán cubiertas sus necesidades mas básicas de habitación, baño, alimentos, higiene, entretenimiento, apoyo sicosocial y
espiritual entre otros.

Casa FACCI contribuye a evitar el abandono de los tratamientos ya que el costo de los pasajes y dejar otros hijos sin lo mínimo para alimentarse se convierte en un gran sacrificio y situación estresante para estas familias.

En Hospital Infantil, FACCI recibe niños de escasos recursos económicos de todas partes del país.

Ubicado en la Calle Antonio Maceo No. 6, sector Matahambre, en las inmediaciones del Hospital Infantil, los niños tendrán fácil acceso a la Casa.

Casa FACCI consta de 5 pisos con capacidad para acoger 28 niños con sus acompañantes.

Casa FACCI tiene: recepción, áreas sociales, almacenes generales, comedor general, cocina, sala de tareas y juegos, capilla, farmacia, lavandería, oficinas y salones de capacitación para ofrecer cursos técnicos a madres y pacientes.

Ofrecemos programas, nutricional, espiritual, capacitación técnica, músico terapia, sicosocial, arte, manualidades y lectura.

Gracias al apadrinamiento de las distintas áreas recibido de individuos y empresas, monetario o en especies, Casa FACCI es hoy una realidad.

En la sala de tareas FACCI los niños diariamente realizan tareas para su aprendizaje.
Las voluntarias se encargan de guiarlos haciendo diferentes actividades como son: rompecabezas, tarjetas, matemáticas, cartas de motivación y muchas más actividades.
 
Poema de Leudys (Niña con cancer):
 
Es largo el camino y fuerte el trato.
Se dice que es más fácil abandonar y dejar que Dios decida por sí mismo.
Pero esa no es la solución. Si abandonamos, fracasamos y es poco el tiempo que permanecemos.
Es más fácil pero preferible seguir adelante, saltar los obstaculos,  tener fé y esperanza en el Señor, nuestro Dios, que pronto seremos niños y adolecentes con CÉLULAS nuevas.